En mi exposición, me basaré en la comparación de las alusiones encontradas en las películas vistas a lo largo del proceso crítico, sobre el cine nacional, para encontrar un origen, entender y analizar, las representaciones simbólicas sobre la diversidad sexual, y la significación del género como bandera de militancia. Trataré esas formas, como símbolos, y analizaré las estructuras del nuevo cine argentino post 2001, reflexionando en estado de balance, con las viejas películas nacionales, como “adiós Roberto” (1985) y “la Raulito” (1975), y de los cortos, en los ciclos de cine QUEER y los Festivales de diversidad sexual 2009-2010, y el cine nacional reconocido como masivo.
Haciendo un balance y un recorrido histórico, encontramos que el significado de género tiene principio en la lucha social y política, de un grupo de mujeres, hace 70 años, pero hoy en día es bandera, con las siglas LGBTIT, por la lucha cultural de la diversidad sexual. El género es una categoría de análisis en sociología, psicología, antropología e historia, que permite desvelar las normas, representaciones, ideas y comportamientos, que se han ido construyendo socialmente como "naturales" y atribuidos a las diferencias biológicas de los sexos. Los "Estudios de género" analizan los factores sociales y culturales que han construido las diferencias sexuales en un momento o lugar histórico dado. Aunque para 1947 ya se habían planteado que lo que se entendía como psicología femenina, no era de las mujeres en sí, sino el producto de las dominación y el sojuzgamiento masculino, y se afirmó con la frase que inicia el movimiento feminista del siglo XX: "Una no nace mujer, sino que se hace mujer." *1
Por ende entendemos aquí, que los estudios de género son sobre la lucha encabezada por la sociología sobre el rol de la mujer, y que después se fueron sumando las luchas de diversidad sexual, como símbolo de todos aquellos marginados socialmente, dentro de la estructura impuesta por una cultura y política patriarcal y machista, la cual impone los roles, el género los estudia, y las luchas de hoy en día, imprimen un cambio radical sobre estas cuestiones, y las dejan reveladas ala opinión publica a través de los medios de comunicación.
Retomando en el cine, encontramos que aquellos modos de representación y símbolo de lucha, además de visualizar a estos temas que se vienen gestando, ayudan a contextualizar el actual pedido leyes de matrimonio entre personas del mismo sexo, manifestaciones sociales y políticas a favor del aborto, y el derecho de adopción a parejas del mismo sexo, que es tema de análisis y peleas, entre una oposición de ideas más clericales, y una bandera alzada más por la de los derechos civiles-sociales y políticos-culturales de igualdad.
Este espacio analizado y aquí centrado en el cine, comprende una de las formas más importantes de representación, y la significación de la marginación como símbolo de esas cuestiones, queda demostrada. La cultura abre lo que no abren las puertas de los político y social o de lo masivo y público, el cine fue emblema, de lo que se viene con la reforma política y jurídica, por que fue, desde siempre, símbolo de cuestiones que no se ven en los medio de comunicación concentrados y monopólicos.
Los espacios usados en cada film muestran su propia realidad, fueron formando parte de la historia nacional del cine, y ahora de una forma de mostrar algo nunca pensado por la estructura de la norma patriarcal. Y además, teniendo en cuenta el movimiento cultural y político, en toda Latinoamérica, con los festivales que abren paso a una nueva mirada sobre las problemáticas de género y a sus representados, de sus luchas, y de los signos usados por el cine, vemos a estos, como los primeros pasos de la transformación buscada y la mirada igualitaria de una cultura nueva y diferente, llena de significación.
Lo que encontramos de manera hegemónica, fue que todos los films abordan el encierro como estilo en la causa o consecuencia, de su situación, la cual simbolizan mediante conflictos, lugares, situaciones dramáticas y tramas. Este encierro es símbolo de marginalidad vivida y sufrida por estos grupos, y esos a su vez, representación abstractas, de la vida y la dificultad social y cultural de ser homosexual, lesbiana, travesti, transexual, Intersexual o bisexual en esta estructura conformada por roles “naturales o normales”. El cine representa en el aislamiento u oscuridad, con fines claros y concretos, de mostrar a los personajes en espacios cerrados, excluidos, y hasta auto-marginados, en las imágenes sobre los baños como herramienta sexual, cines porno, boliches gay, la cárcel, el manicomio, su propia casa aislada de toda forma social, su habitación, su situación sin amigos o familia presente, como por ejemplo el caso de las películas que recortamos para nuestro análisis, y que en todas se encuentran los puntos de origen en estas circunstancias.
La Raulito (1975)
Adiós Roberto (1985)
Leonera (2008)
XXY (2007)
Lesbianas en buenos aires (2004)
Cohen vs. Rossi (1998)
Plata quemada (2000)
Apariencias (2000)
Los bañeros más locos del mundo (1987-1989)
¿Qué miro de mí alrededor?
El análisis lo comencé desde la mirada del encierro, la marginalidad y auto marginalidad, y la oscuridad que se ve en las películas nacionales, representando parte de una realidad, que tratan o adosan el tema de género, pero tratados desde lugares diferentes. En todos las personas implicadas en los papeles susodichos están, viven o se mueven, los espacios solitarios, escondidos y hasta institucionalmente reconocidos como de encerramiento (cárcel, loquero, playa, habitación), que dan carácter al símbolo de la automarginalidad del personaje en cuestión. Así como también, representan a esa exclusión producida social y culturalmente, que en cada película se manifiesta hacia una situación real, de aquel visto como “raro” o simplemente extraído de sus derechos como persona, y desgastado de la discriminación social o perversión estatal-institucional y civil.
La cuestión de la apartamento, como soledad simbólica, no son temas totalmente abordados por los medios de comunicación, y el cine, en sus formas de alusión, lo tiene como punto en común a la hora de elegir la trama y sus rasgos definitorios, como film de tema sobre la diversidad sexual, o con tratamiento de problemáticas de género. Las diferencias, y quizás lo relevante del trabajo, son las formas de abordar las temáticas, mezcladas con el punto de marginalidad y ser escondidas, hacia los personajes que interpretan al gay, lesbiana, Intersexual, o travesti, y que demuestran la exclusión: tanto social como cultural, sufrida o hecha por ellos mismos, normalizada por la estructura o la lucha en contra de esos estereotipos. Con algunos ejemplos dentro del campo de análisis, destacaré las diferencias y apariencias más notables dentro del cine argentino, enmarcados en la importancia de la representación de cada tema, en relación a la marginalidad que los someten las imágenes.
Por ejemplo en el caso de “XXY”, son admirables las imágenes hacia una profundidad sobre la intersexualidad, y la temática dispuesta para una elección y el deseo del personaje, como derecho reconocible y respetado, pero también se involucra en el marco de un encierro, una lejanía a lo social y masivo, del desconocerlos y silenciarse ante los demás, como manera única de salvar esos derechos logrados, y la mirada ante los demás, por miedo. Así es como muestra, como los padres y amigos mas cercanos, adoptan una forma de vivir excluida de la sociedad que ellos conocían, en el entramado de cuestión humana y social, pero respondiendo profundamente a los derechos y deseo del personaje principal, como un intersexual, que vive en la soledad respetada por sus allegados, pero ausente en la sociedad que discriminaría, o no entendería, como única manera de sobrellevar cada logro personal y sexual. A pesar de haber una contradicción entre las formas sociales de marginalidad, la profundización del tema y el análisis crítico de la situación de intersexualidad como emocional-sentimental, familiar y social, esta totalmente elaborada y representada por las imágenes más crudas, reales y profundas de esos hechos.
En el caso de “La Raulito” (al igual que “Leonera”), la problemática se encamina en el encierro como consecuencia direccional o causa, de aquella postura ante los temas de género, por el personaje en cuestión. Dirigida al análisis descrito en las películas, el tema será, el de no hallar el lugar o el espacio, donde puedan ser repensados sus casos; las dos tramas acercan a las instituciones, sus vivencias y sus vidas fuera y dentro de ellas, a concebir las diferencias sexuales, estéticas y también simbólicas, de no entender o representarse con el modelo impuesto por la estructura patriarcal. La cárcel y el manicomio, como espacios donde resguardan la discriminación social abierta, pero a su vez como símbolo de marginalidad hacia los casos “raros” que se personifican, y que deben ocultarse o ser tratados. La película sobre la vida del personaje real “la Raulito”, representa el comienzo de las posibles maneras de ver al otro y tratar de entenderlo, la problemática sobre las formas de vestir, y los hábitos o normas sociales que no cumple, así como la aproximación del tema a ser tratado como enfermedad y la solución de aislarlo en el como carácter hacia la exclusión cultural. Ambas películas retoman la posición de la existencia de una lucha de género, y se destaca las ausencias de sexo para encontrar las maneras de darle vida a esas cuestiones, o como única manera de poder verlas; los dos casos abarcan la institución como promulgación de la problemática, pero no centrado en este para la aceptación, sino en la crítica de valor hacia los personajes, dentro de ellas, y las dificultades que eso atañe.
En el caso de las películas retomadas por sus características de masivas y marquetineras (“Cohen vs. Rossi”, “Apariencias”, y “Los bañeros…”), donde se paran a describir más los lugares que ocupan en la sociedad estructurada, en la exclusión normal y demostrada, por la cultura nacional, y la herramienta del estereotipo gay, cayendo en la poco profundidad de la mirada, utilizado en la versificaron de cada uno de los personajes. Desde el carácter de querer ocultar esos personajes que llevan la bandera de género (o diversidad sexual), hasta la idea ridiculizada de éste y su entorno, así como los símbolos sociales destacados del asombro, horror o burla, como cosa padecida, menos aún, criticada o profundizada, en los films, es donde ponemos el ojo a la hora de preguntarnos a quienes responden o con que fines despliegan esas representaciones. Aquí paramos la mirada hacia lo ridículo o poco profundo, criticando la caída, hacia lo negativo, de las miradas en el cine mas comercial, el que no se para a discutir, sino que describe las simples acciones de la estructura cerrada y masiva, dejando un espectador excluidor y discriminador, a los grupos que luchan en la perversión y sus formas de expresión como extrañeza.
El film de “Adiós Roberto”, fue uno de los primeros film comerciales (y con actores conocidos), que trato sin tabúes el tema de la homosexualidad, y su estreno se produjo dos años después del regreso de la democracia, trayendo una cercanía a las cuestiones de género en Argentina. En él, el conflicto no está planteado en relación con la pareja, sino que se centra en la lucha del personaje consigo mismo. Los padres, el cura y el amigo se le aparecen una y otra vez para recriminarle por no cumplir con el supuesto mandato social. Y es por eso que elegimos esta película, como ejemplo claro del lugar del rol propio, como deseo y respeto, y la contraposición socio cultural impuesto, y ante todo la mirada de los demás, la automarginación y el autismo de no hablar, ante la discriminación e intolerancia contextual, ya en un contexto ya anterior al nuevo cine argentino. En este caso el cine fue instrumento claro, en retomar estas cuestiones, ampliando la mirada de los roles sociales y del trato en los medios de comunicación y opinión pública. Quizás hoy en día esta película contenga simpleza, pero no cabe duda de la marca que dio, en la cinematografía nacional, que debatió los lugares sobre aquellos que no tenían un especio en la circulación masiva o expresiva de la representación comunicacional.
Los espacios culturales son tan importantes como los sociales, las formas y libertad de poder expresarse son vitales para la transformación de la construcción conservadora y cerrada en la que vivimos, y además sirven como parte de la bandera de lucha. El cine como espacio de lucha es parte de lo que tratamos de observar, y la critica hacia el cine que confunden los significados de masivos con exclusivos, o de las imágenes con la ridiculez, es cuando podemos pensar en las formas que nacieron con esas películas que renovaron las maneras, los festivales que abrieron puertas, y con los cambios culturales de dan lugar al debate de los derechos civiles, políticos y humanos, de los grupos marginados por su deseo sexual, su elección de vida, o su posición frente a la verdad corporal.
Todas las películas analizadas en el proceso de este espacio comunicacional, y positivamente críticas de la realidad y en las imágenes, están en relación con temas y lugares a cuestionar cuando se habla de estudios de género y sus representaciones. Destacaremos entonces aquellas que son parte del nuevo cine argentino, culturalmente joven, donde se muestran las significación y se profundizan las cuestiones excluidas de la norma; así como las antiguas películas que renovaron en su momento las formas de mirar y poner en circulación esos temas; y la importancia de los festivales de diversidad sexual, y sus cortos, donde el espacio es reconocido como propio por eso luchadores, y donde se autorepresentan en la búsqueda del cambio, la apertura y la inclusión cultural.
La creencia de la reforma cultural comenzará con poder ver mas allá de un film, y encontrar en el las representaciones sociales que impuestas o nuevas, simbolizan una realidad humana, de reconocimiento e igualdad en el mundo. El cine cambio el hábito de hablar sin pensar, sin conocer y sin saber; abrió los candados hacia el entendimiento, de cultura invisible hasta esos momentos, por los grandes medios de comunicación y productoras; y también ancló el debate socio cultural y el lugar de estas representaciones, a través de las imágenes, las problemáticas dispuestas a reconocer, y a sumar a la lucha de pensar y pensarse, en ver al otro y sus derechos, como espacio para significarse.
*1: www.generoydiversidad.org
Por Pamela Nardi
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